
En 1971 a propuesta de la FAO, se institucionalizó el Día Forestal Mundial en la fecha en que comienza el
Otoño en el hemisferio Sur y la Primavera en el Norte.
En el mismo, se destaca la importancia de los bosques como proveedores de bienes y servicios esenciales, ambientales, sociales y económicos para el ser humano. También se resalta su contribución a la seguridad alimentaria, a la mejora de la calidad del agua y del aire, la protección del suelo y la absorción de dióxido de carbono.
Mientras el día es recordado por distintos organismos internacionales, oficiales o no gubernamentales, la
foresta planetaria sufre en silencio las consecuencias de la actitud depredadora humana, que año a año reduce de manera alarmante su superficie, condenando a la extinción a miles de especies de la biodervisidad asociada a ella.
" Las selvas tropicales están desapareciendo a una tasa de casi el 1% anual". "Más de 34.000 especies de plantas (12,5% de la flora) está en peligro de extinción" y cada planta superior que desaparece
extingue no menos de 30 especies (insectos, hongos, bacterias). Pat Roy Mooney, EL SIGLO ETC, Edit.
Nordan, Enero 2002.
En nuestro país, como consecuencia del modelo monocultivista, sobre todo sojero, los productores
para incrementar sus beneficios ampliaron las fronteras agropecuarias, avanzando con sus campos de
labranza sobre bosques, selvas y montes naturales. La " drástica disminución del área de bosque nativo,
provocó que -desde 1970 y hasta 1980 -la tasa de desmonte anual se triplicó-)", ello se incrementó en
la década de los '90 : "LAS UTOPÍAS DEL MEDIO AMBIENTE" - Edit.: Bibliot. Univ.; Centro Editor de América
Latina.
Sarmiento fue gran impulsor de la forestación y los viveros escolares y al inaugurar el Parque 3 de
Febrero dijo: "el verdor de estas plantas serán, como el aire y la luz que vivifican la propiedad de todos,
sin pedir permiso a nadie para gozar de su encanto".